viernes 23 de enero de 2009

La Delgada línea violeta

Todo fan o espectador casual que haya visto alguna de nuestras ultimas películas debe haberse percatado que la Facultad de Ingeniera ha sido un lugar recurrente en las mismas. Además de que la mayoría de los integrantes de la Mervel sufrimos allí adentro, allí hemos filmado I want you for agrimensura (2007), The Container (2007) y Replay (2008). También tuvimos la chance de tener en el pasado mes de agosto de 2008 dos funciones exclusivas donde fueron exhibidos los cortos de los últimos años y el mediometraje Mati (2007-2008).

La facultad transformada en basurero (en esa época no fue tan complejo).

Después de casi un año y medio del sorprendente e inesperado éxito de I want you..., ocurrió una situación bastante similar: esta vez no fueron los profesores sino los estudiantes, en este caso de la Comisión de Cine, los se contactaron con nosotros, en el mes de noviembre, para proponernos la realización de unos videos de presentación para la entrega anual de los “Premios Tiza” a realizarse en el mes de diciembre.

Pero muchos se preguntaran ¿que carajo son los premios tiza? Por lo que yo sabia hasta ese momento era que estos premios se realizan cada año y esta era la 17ª entrega y en ellos se entregan distinciones de todo tipo a los profesores de los cursos mas masivos dentro de la Facultad de Ingeniería. Además se realiza una ceremonia con presentadores, entrega de estatuillas, presentaciones en vivo, algunos van con vestimenta formal y la presencia de alumnos y profesores en un ambiente totalmente distendido.

Todos (a excepción de Melo) sabíamos de la existencia de estos premios pero la verdad nunca habíamos asistido a ninguno de ellos principalmente porque no nos había llamado al atención y no pretendíamos ir a la facultad mas de lo estrictamente necesario.

En un principio dude si era una buena idea hacerlo ya que estábamos en plena época de exámenes y además veníamos súper atrasados con los proyectos de la Mervel. Pensándolo mientras volvía a casa me vinieron a la mente unos hermosos recuerdos de los años dorados de la Mervel. En los primeros años, cuando el tiempo libre nos permitía hacer muchos cortos por año (en el 2000 por ejemplo fue un record de 10), anualmente hacíamos la llamada: “Entrega Oficial de los Meloscares”, esta era una ceremonia donde todos los amigos y familiares que habían visto nuestras películas votaban una serie de premios de lo mas variados. Pero una de las cosas que mas me gustaban era las presentaciones que Melo solo y una vez con Marto realizaban para sorprendernos a todos.


Última y devaluada entrega de los Meloscares en la casa de Melo en el 2002.
Melo admitió que fue el peor presentador de todas las entrega, pero por lo menos lo intento.

Los Meloscares se realizaron en los años 1996, 2000, 2001 y 2002 pero todos coincidimos que la mejor de las entregas fue la del 2001. Para aquella gala habíamos filmado en La Paloma a las 3 de la mañana de un lunes, antes que el padre de Tito volviera a Montevideo, una serie de micro videos para la presentación de cada una de las categorías. Si bien eran súper simples tenían un feeling tremendo y eran muy divertidos. Tanto Melo como yo siempre quisimos volver a hacer algo parecido pero no recibimos el apoyo del resto y los Meloscares por mas que quisimos reflotarlos no tuvieron la convocatoria esperada y no los hicimos mas desde el 2002.

Después de este recuerdo nostálgico mi posición era la de realizarlos ya que hacia tiempo que quería volver a realizar algo de este tipo además con la gran repercusión que habíamos tenido con I want you si lográbamos hacer algo que estuviera bueno nos podría dar también difusión ya que esto era un evento que involucraba a toda la facultad.

La opinión de Melo fue de inmediato positiva ya que siempre había querido seguir haciendo los Meloscares, por el lado de Tito no estaba muy convencido ya que solo quería hacerlos si lográbamos encontrar la forma para que los pudiéramos usar como un corto independiente también. Por el lado de Marto que estaba a full con la facultad ni se entero y nosotros decidimos por el. Todos estuvimos de acuerdo.

En una primera instancia Melo y yo nos pusimos a escribir algunas de las presentaciones, pero sentíamos que estaban desparejas, como que les faltaba un hilo conductor. Cuando nos reunimos con Tito el sentía lo mismo y enseguida encontramos cual era la constante que nos faltaba, algo que de tan normal y común en la facultad lo habíamos pasado por alto: “el chupar vino”. Todos los que hayan ido a la facultad de Ingeniería ( y los que no también) saben perfectamente que toda reunión, baile o evento fuera del ámbito estrictamente académico es una excusa para “chupar vino”, es algo infaltable y cuando digo “chupar” me refiero a tomar del pico de la botella o del tetra pack y no del vaso, ¿o acaso no es así?.

Los profesores y alumnos excitados por el elixir magico.

Fue así que teniendo este hilo conductor escribimos todos las presentaciones que nos faltaban y hasta modificamos las que ya teníamos para meter mas y mas vino. Claro esta que estos micro cortos están súper exagerados, con mucho humor y fantasía clásica de la Mervel aunque tengo que admitir que aunque me encantaba la idea tenia un poco de miedo de que algunos de los alumnos o profesores no se lo tomaran para divertirse y se re calentaran y nos molieran a palos. Cosa que haría mas difícil de lo que ya es el seguir asintiendo a la FING.

¡Los alumnos acaban de ver algo totalmente atípico!

El día llego y para no perder la costumbre llegamos con el dvd a las 19:30, cuando la entrega empezaba a las 20:00, por lo que nadie había visto los videos, confiando plenamente en lo que habíamos hecho, cosa que nos ponía muy contentos y a la vez con una tensión terrible por lo que podía pasar. Todo el equipo Mervel estaba alli en el salón de actos, sentados en las ultimas filas salvo Melo que estaba en la primera para manejar el dvd para estar seguros que todo saliera bien. También era el que estaba mas lejos de la salida en caso que nos quisieran linchar.

Luego de un inicio un tanto confuso el publico empezó a riese y al parecer disfrutaban de los videos, al punto que una vez avanzada la ceremonia ya empezaban a cuchichear donde iba a aparecer el vino y a festejar su presencia. Una gran alegría y alivio sentimos todos al terminar todos los cortos y ver que las repercusiones fueron muy buenas. Otra vez el objetivo estaba cumplido y no nos habían echado de la facultad.

La presencia de Humbe es un clásico infaltable.

Si bien esta vez estuvimos un poco mas cerca que con el corto de agrimensura de que nos echaran de la Facultad, nos demostró de nuevo que no es necesario caer en formalismos o recetas clásicas para qué las cosas funcionen y en este caso en particular creo que por suerte funcionaron mas que bien. Nuestra intención es en lo inmediato la de reeditar los cortos y darle un formato para poder sacarlos como un corto independiente, así que ya tendrán novedades del mismo.